martes, 9 de febrero de 2010

Minimentadas

1. Estimado ciudadano europeo: Si te sientes en la necesidad de decirme que el gobierno de mi país es una mierda, que cómo es posible la brutalidad y el narcotráfico, que creías que todos los mexicanos son negros y feos y te sientes autoridad en materia ecológica o al menos "estás haciendo una diferencia" utilizando paquetes que emiten menos CO2 o manejando un coche híbrido: CHINGA TU MADRE.
Porque el gobierno de mi país será una mierda pero es mi puto país. Porque el narcotráfico existe gracias a que estúpidos drogadictos como tú siguen estando dispuestos a financiarlo. Porque tu pinche ignorancia no puede ver más allá de un estereotipo, cuando supuestamente tus conocimientos están infundados en educación y conocimiento cosmopolitas. Y porque no sabes realmente el impacto que tiene el CO2 en la atmósfera, porque ni los científicos lo saben de cierto, y eres un iluso creyendo que porque llevas tu propia bolsa al super eres un chingón cuando en la vida había visto una cultura tan orientada al "empaque individual", ergo contaminando más desde la producción hasta el desecho.

Gracias. Tenía que sacarlo.

2. Estimados twitteros usuarios de #retenes: Ojalá que no sea un borracho esquiva retenes el que mate a alguno de sus seres queridos. Aunque si son lo suficientemente irresponsables/egoístas/estúpidos como para creer que manejar borracho/después de haber tomado es una buena idea -- entonces espero que cuando ustedes esquiven un retén se estampen derechito en una pared.
Que ya queda poco oxígeno y no se puede andar derrochando en imbéciles.


Hasta aquí mi odio, por ahora :)

jueves, 4 de febrero de 2010

It's just one of those days

You know how our brain is divided into two hemispheres.
My brain's not responsible for anything I do. It's way too busy with its own business. There's an ongoing war inside my head. Left vs Right vs Left vs Right.
The right side, which controls my body's left side (a particularly clumsy and slow left side) is the depressive part of me. If it was up to it, I'd stay in bed everyday hoping for the ceiling to fall on me. This is also the part of my brain responsible for the most romantic, and also the most dark, thoughts. As you'd expect, these thoughts rarely come out of my head since this side can't really be bothered to do anything about it. Will it make a difference? Will it make the outside world a little less big? Will it make me a little less small? -- (I did not use smaller/bigger respectively on purpose)
And then we have the left side of my brain, which controls the very strong and ugly but still very optimistic part of me (I say ugly, because if you saw my profile on the right side it's nowhere nearly as beautiful as the left side (I'll say beautiful because I want to)). This part of my brain is particularly devoted to tire the left side with contradictory thoughts. And when the work is done for the day, it completely blocks anything the left side has to say. I sometimes think of this side as the bully in my head. But then again, this is also the part of me that makes me get out of bed every morning (or almost every morning) because it's just eager to see what's out there. Maybe there's something new, something that might just do the trick for today. Something to keep me interested on living, just because it's fun to find out what's next. This side is also responsible for those lame attempts to hit the wall, for changing gears in my car and for my terrible handwriting.

Every night, while I'm asleep they fight. As a result, I get wicked crazy dreams. I know Left won when I wake up and I don't feel a thing.

______scattered thoughts.

So my brain's basically siamese twins that hate each other.



(I CAN'T FUCKING CONCENTRATE)

It's a weird feeling

Wishing I was wrong when I know I'm right.

lunes, 25 de enero de 2010

Cuando, al besar,
se tiene algo más que amor
en los labios,
algo menos que medias verdades,
parecido a excusas,
cubierto de inseguridades,
escondiendo miedos...
la saliva
se convierte en
ácido que corroe el
poco amor
que aún tenías
en la punta de la lengua.

viernes, 22 de enero de 2010

Fuck love. I want to die
in those
beautiful
eyes.

sábado, 16 de enero de 2010

Short skirt // Black leggins

Cold hands won't kill you.
Strangling silence will.

viernes, 8 de enero de 2010

Lascosasnosonloqueeran

Merece la pena estrenar el año 2010 con una actualización buena. Tantas cosas de qué hablar y mi cabecita no sabe cómo ordenarlas.
Para empezar, escribo desde la comodidad de mi sleeping bag, bajo una mesa recién armada, en el tercer piso de una oficina localizada en el corazón de la ciudad de Utrecht. Eso no es todos los días. Pero básicamente así he pasado las últimas dos semanas. Namás la mesa no estaba.
He pasado dos semanas maravillosas, observando mucho todo lo que hay a mi alrededor. Y es increíble en cierta forma lo fácil que ha sido adaptarme a nuevas formas de pensar y un estilo diferente de vida.
También estoy sorprendida de lo aburrida que puedo ser a veces; cuando me da extrema hueva salir a ver "qué pedo" con la gente de aquí. Pero ya arreglaráse eso.
No sé qué tanto pueda decir ahorita, pero creo que estar aquí me hace apreciar mucho a mi país. Aunque no esté orgullosa de sus gobernantes, aunque el sistema de recolección de basura me encabrone, incluso con el calor del carajo de mi ciudad.
Jaja creo que esta actualización definitivamente no valdrá la pena pero siento que tenía muy abandonado a mi pobre blog.
Noticiasenunacáscaradenuez: me quedan 3 días en este país. El lunes me regreso a Reino Unido y ¿qué será de mi futuro? nadie sabe, y por el momento no me quita el sueño. A ver si logro de una vez por todas vivir sin preocupaciones, que más de una vez me han dicho que me preocupo demasiado. Me lo han dicho de maneras menos propias, también.
Casi tres semanas desde mi partida y todavía no siento que ésto realmente esté sucediendo. Casi tres semanas y me siento una extranjera aquí tanto como me sentía una en Mérida. ¿Será que nada más no pertenezco a ningún lugar? Porque cuando hablo de adaptarme, es realmente en el sentido más práctico, pero en ese lugarcito dentro de mí donde las cosas importan... todavía no. Creo que no he encontrado ese pedacito de mundo que me haga sentir bien. O donde me sienta cómoda.
Sinceramente, comienzo a creer que está cerca el momento en el que me voy a dar cuenta que nada de eso importa. Que se es lo que se es en donde se esté, y nada más. Y eso es suficientemente bueno, en sí. ¿O tal vez no?
Discúlpome por la vaguedad, le echo la culpa a la botella de vino.
A bien tot et un million de baisers.